Sluttiness is not a crime.

Estoy esperando esclavito…Chupa y no dejes de hacerlo hasta que termine mi cerveza.”  Así se presentaba mi Ama, Mistress Natalie, cuando entré a la sala en donde se encontraba. Estaba imponente, diferente, vestida con unos ajustadísimos pantalones de cuero negro, zapatos de tacón y una camiseta blanca de tirantes. Su elegancia ha sido, es y será su distinción, lo que la hace única.

Mientras mi mente volaba por la sala, aterrizo y pienso en disfrutar junto a mi Ama, una vez más, procurando dar siempre un buen servicio, mientras ella bebe su cerveza fresca… ¿Qué cerveza le gusta más a mi Ama, mientras ella la disfruta y me pide que la chupe la polla?.

Mistress Natalie no es como el típico hombre machista, más bien está en el antagonismo de ese prototipo de personaje, pero desea que yo le chupe su polla, su gran polla, y es lo que debo de hacer con atención. Solo desea a su lado buenos esclavos chupadores de pollas y yo sólo tengo que estar contento y dispuesto a ello…y con esmero debo de emplearme, deseando ser digno de poder besar y lamer el encuerado culo de mi Ama.

Una orden suya me hace parar y ponerme en una postura digna de merecer ser follado y en un principio, un gesto mío, delató ademán de desacato. Ella se limitó a penetrarme y una vez bien dentro de mi, susurró a mi oído…”No te molestes luchando, puta…porque esto hace que me dan ganas de follarte duro y más rápido…voy a follarte mucho y más fuerte de todos modos…mi puta“.

Sé que es tan «difícil» resistirse ante sus palabras. Me gusta, me derrito y disfruto siendo follado por mi Ama y siempre…siempre acabo suplicándola más placer. Es justo en ese momento cuando mi Ama detiene ipso facto mis ánsias de placer.

En ese instante me siento mal por ser una guarra que solo busca egoístamente mi placer, pero mi Ama me dice siempre que no me preocupe,…que ser un esclavo puta no es un crimen, que no debo de preocuparme ni avergonzarme por ello.   

Un vídeo de Studio Wanda Madrid.

Quizás hayas oído hablar  del Studio Wanda Madrid de mi Ama, Mistress Natalie. Es posible que tus mundos oníricos se nutran de las imágenes que mi Ama publica en sus webs y te haces una idea. Igual tienes la suerte de conocer el Studio Wanda Bilbao y en tus planes está pedir a mi Ama que te reciba en Madrid.

Seguramente intuyes la majestuosidad de la mazmorra que ha creado mi Ama, pero no acabas de hacerte una buena idea de cómo es realmente. Una imágen vale más que mil palabras y un vídeo vale más que mil imágenes. Nada es más inusual, ni más exclusivo que Studio Wanda.  

“Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate”, o “abandona la esperanza si entras aquíes la inscripción que se encuentra Virgilio en la puerta del infierno según Dante en La Divina comedia.

El dolor dentro.

Me gusta cuando mi Ama Mistress Natalie me ordena ponerme en posición disciplinaria mientras siento un profundo dolor de huevos debido a la presión del “Humbler”. Si me muevo me dolerá más. El “Humbler” me ayuda a mantener la posición y a aprender los protocolos de actitud y de disciplina.

Así, sin pestañear siquiera, sintiéndome un mero cenicero mientras mi Ama fuma a mi alrededor. Es terriblemente excitante verla fumar, con sus guantes de cuero, su elegancia y su indiferencia hacía mi. Es su tiempo y quizá el mio llegue pronto si me muevo por lo que es mejor aguantar por si acaso. Me gusta verla disfrutar mientras sabe que estoy sufriendo.

¿Temo a un castigo de Mistress Natalie? si, ella dice que es la chica más dulce que he visto nunca…pero sinceramente prefiero no provocarla. Sería estúpido por mi parte, aunque ella me conoce mejor de lo creo y sabe perfectamente cuando mi esfuerzo existe o si necesito por el contrario “ajustar” mi disciplina.

Me gusta (mucho) cuando me retuerce los pezones. El dolor que me provoca es una fuente inagotable de placer para mi. Llevar, como es el caso, ciento seis días en castidad, y estando como una perra en celo, deseando placer y que llegue de la forma que mi Ama desea. Dolor y más dolor. Oler su cuero cerca de mi y oler mi propio temor es una mezcla brutal.

Adoro que mi culo sea el foco de atención de mi Ama Mistress Natalie. Cuando ella me azota con sus látigos y me conduce hacía mis límites. No se puede decidir cuál me gusta más, si el látigo o la caña pero en ese momento la supliqué mientras su látigo mordía mi culo que me azotara con la vara, lo deseaba con locura. Qué puta me pongo solo de pensarlo. Me gusta la caña, cada día más, pero reconozco que aún estoy lejos de ser lo que me gustaría ser, un masoquista a la altura que requiere Mistress Natalie. Me gusta sentirla así, en cada golpe, junto a mi mientras me retuerzo de dolor esforzándome en soportarlo. Por eso suplico a mi Ama que me permita avanzar hacia ella, hacía mi abismo, hacía la divina locura de descubrir mis límites reales y de apartar mis miedos y mis limitaciones circunstanciales.

¿Dolor? ¿Humillación? Mi ansia me hace suplicar a mi Ama más dolor. Es el precio de ser una zorra y no hay nada más humillante y vacuo que suplicar por suplicar. No hay vuelta atrás!

 “No pienses en el dolor …Sólo piensa en lo afortunado que eres…”

Es cierto, sé que soy un afortunado. Sé que debo de agradecer siempre lo dichoso que soy y lo hago de la mejor manera que sé, sirviéndola y estando siempre disponible para lo que ella necesite, procurando que no haga falta ni ser ordenado por ella. Es mi deber como esclavo a su servicio, como un esclavo de séquito debe tener siempre presente . Ella, solo ella y después ella.

Mi Ama me ordena correrme para ella. “Córrete para mi, puta”, “Mírate en el espejo lo zorra que eres..”, “Quiero enseñarte todo sobre “La humillación”…” , “Continuarás como hasta ahora, corriéndote solo para mi, entendido esclavito?”

Es la hora del almuerzo y  ¡¡ los esclavos tenemos nuestros derechos !! (a veces) y como dice mi Ama, “tienes derecho a comerte tu propio semen”.

No puedo evitarlo y volver a la súplica. El dolor dentro, necesito el dolor dentro de mi, para ella, para su disfrute y….

“Dije “sólo” doscientos golpes …cállate y ponte a limpiar la sala”