Archivo de la etiqueta: Contrato de Esclavitud

Adoro su fortaleza, Mistress Natalie.


Mistress Natalie

No puedo dejar de pensar en sus palabras, mi Ama Mistress Natalie. Suenan como un eco continuo en mi interior, rebotando en la pared y en los cimientos de la servidumbre que usted ha construido en mi.

Usted lo sabe y me desea justo así, atento y siempre a su servicio. Disponible para su disfrute y para cubrir las necesidades que le surjan. La servidumbre, tal  y como me la ha enseñado. Constantemente bajo la disciplina que me ha inculcado desde el primer día que nos vimos. Complaciente y cuidadoso. Siempre para y por usted, mi bella Ama.

Me encuentro abstraído en los pensamientos que usted alimenta con la sutileza de su poder.  Adoro sentir su fuerza sobre mi, tanto la física como la que mina mi cerebro y me transporta a una mayor exigencia personal para poder ser un mejor esclavo suyo. Adoro su fortaleza.

Como usted me hace saber, estoy aprendiendo a gozar con el dolor físico que usted me administra magistralmente. Dolor físico y mental que cada vez necesito más y con el que le quiero y trato de demostrarle mi total entrega y sumisión a usted.

Me conoce mejor que nadie y sabe que no soy un masoquista por naturaleza, mi perfil era ( pretérito ) otro pero me sorprende muy gratamente cómo usted consigue que lo que temía se haya convertido en lo que necesito.  Admiro su capacidad de análisis y de trabajo de la mente, mi Ama. Usted mejor que nadie conoce qué es más conveniente para mi en cada momento. 

Necesito y pienso en los próximos pasos necesarios que usted me obligará a dar para estar a su lado.  Soy testigo de la evolución que usted ha conseguido en mi, anulando mi ego sumiso y haciendo que desarrolle y potencie mis valores personales.

No puedo dejar de pensar en sus palabras, mi Ama. Y tampoco puedo dejar de pensar en lo mucho que me demostró y me enseñó el día que usted muestra en las fotografías de su  blog

Adoro su fortaleza, Mistress Natalie.

 

Juegos peligrosos.

El dulce y peligroso juego con mi Ama Mistress Natalie. Juego en el que solo hay una posible ganadora. Mi Ama siempre me advierte que no juegue con alguien que es muy superior a mi. Algo aplicable en cualquier ámbito de la vida. No hay opciones y tampoco posibles errores. Es fácil sucumbir y no es posible la rendición. El juego acabará solo cuando ella lo decida.

La concentración es algo más que necesaria. Un paso en falso y ella no lo perdonará. Su sola presencia, me inquieta y me impacienta. Está terriblemente bella con esa blusa blanca, sus pantalones de cuero y esos apetecibles guantes de cuero fino. Intento acercarme a ella, tiene que ser embriagador poder oler su cuero de cerca. Necesito sentir, oler su segunda piel. Mi Ama adivina mis intenciones, me advierte y me abofetea fuertemente mi cara enmascarada.  Me tapa la boca y con un gesto me hace entender que se acabaron mis intenciones. No lo puedo remediar, en ese momento estoy terriblemente excitado.

Me coloca en la boca la mordaza y en ella pone el cenicero. La sensación al estar amordazado, manteniendo continuamente la postura para ella y ser su cenicero es algo maravilloso para mi. Me vuelve loco de deseo estar cosificado para ella, a su merced, sin posibilidad de perder la disciplina en diversas posturas que comprometen mi habilidad. “Ponte a cuatro patas y ya sabes lo que te ocurrirá si una sola ceniza cae al suelo” me dijo. Así me mantuvo un largo periodo de tiempo mientras  azotaba mi trasero con la vara. Cada impacto me ponía en aprietos y mis pezones estaban desde el inicio debidamente tratados. Es solo un juego que yo he querido jugar sabiendo de antemano quién era la ganadora.

Acto seguido me muestra uno de sus nuevos juguetes. Es una pistola-dildo enorme. Me libera de la mordaza y se detiene en mis pezones. El dolor que siento cuando me quita las pinzas es terrible. Es muy humillante ver cómo me retuerzo de dolor ante ella. Ya no me queda ego. Me muevo intentando no hacer ruido pero creo que es inútil. La excitación por el dolor me provoca fuertes erecciones y mi Ama me vuelve a colocar las pinzas, retorciéndolas fuertemente. Seguido me ordena tumbarme boca abajo en el suelo y me pisa con su tacón el pene. Ella ríe cuando ve cómo mi polla pisoteada “babea” liquido preseminal. Me humilla con sus palabras por ello y me advierte que va a follar mi culo de puta con su pistola. Ella así lo quiere y me manda ponerme a cuatro patas. Mi incredulidad se ve alterada al sentir su pistola en mi ano. Estoy “tan puta” que apenas sin darme cuenta la pistola penetra mi alma.  Me encanta sentirme suyo y follado.

“Ahora esclavito, vas a masturbarte para mi, vamos…quiero que te corras en ese cuenco, tu verás..” me dijo tras retirarme la pistola. Sus palabras taladraron mi cerebro sin poder olvidar lo mucho que disfruto siendo follado por mi Ama. Mi excitación no podía ser mayor  al escuchar dichas palabras y poder admirarla.

Mi periodo de castidad pasaba a la página cero del libro escrito por mi Ama.

Podéis ver aquí la galería completa en el Blog de Mistress Natalie.

Sometido por una mujer.

 Los que he leéis habitualmente me conocéis. Soy parte del séquito de Mistress Natalie. Si, soy uno de sus esclavos y como tal la sirvo. Me preocupo y procuro que ella viva lo más cómoda posible. Hago siempre lo que está en mi mano para que su vida transcurra sin tener que hacer trabajos propios de sus esclavos, propios de mi condición y rol.  Fácil de entender (…).

Yo creo y me considero un convencido de la supremacía femenina. Siento pasión y adoración por mi Ama y ella representa de la mejor manera posible lo que siempre soñé encontrar. Vivir de una manera natural y con cotidianidad el FemDom, la dominación femenina. Y mi Ama, Mistress Natalie, es para mi es el paradigma del FemDom.

No hay nada más bello que estar bajo el manto y el dominio de la mujer más impresionante en todos los sentidos que he conocido. La persona con más evidencia FemDom en su día a día. Posee algo que antes solo creía fruto de la literatura o de la ficción.  Ante ella no existe otra opción. Mistress Natalie  si lo desea, hará que te doblegues ante ella antes de que seas consciente. Sé que muchas veces lo has imaginado y también sé que lo deseas, ¿verdad?.

Ella me ha enseñado y me ha educado para servirla. Me ha mostrado cómo se aplica en cada instante el verdadero significado del FemDom. Me ha enseñado cuál es mi sitio ante ella y yo, como su esclavo, procuro no olvidarlo jamás. Una mujer dominante sabe perfectamente cómo adiestrar y cómo educar a un hombre sumiso. Si ella lo desea hará contigo lo que se proponga. Cuando los roles realmente existen es suficiente para que una orden se acate incluso sin que esta tenga que ser dada. Es sencillo sobre todo si existe una verdadera voluntad de servidumbre.

Servidumbre y servilismo. Hoy solo es un día de tantos en los que esas premisas deben de estar muy presentes en mi. El deber en mi de estar pendiente de ella y cubrir sus necesidades a la espera siempre de que su elegante sutileza dicte de manera magistral una orden a cumplir. Mientras tanto hay mil cosas por hacer y hay que asimilar que todo tiempo es poco para lo que ella merece. 

“No somos máquinas, arráncame del suelo”