Hoy, miércoles, 9 de Marzo de 2011 es un día muy especial en mi vida, mucho. Mistress Natalie y yo, su esclavo, hemos firmado el contrato de esclavitud que me unirá a ella. Un contrato que siendo efectivo desde el día 1 de Marzo de 2011, plasma en papel las ilusiones y el deseo de servir correctamente a mi Ama. Ella me ha acogido en su seno y nunca podré agradecérselo como se merece. Hoy miércoles todo es diferente, ya no es igual que ayer martes que mientras realizaba en el Estudio Wanda las labores de limpieza conversaba junto a mi Ama y disfrutaba de su presencia y su maravillosa sonrisa. Hoy miércoles, paso a ser de su propiedad.
Contrato de esclavitud a favor de Mistress Natalie.
En el Estudio Wanda, Bilbao, a 1 Marzo de 2011.
Yo, mp de Natalie (en adelante el esclavo) declaro que libre y voluntariamente asumo la condición de esclavo de Mistress Natalie (en adelante la Ama) por un periodo establecido de tres meses, prorrogables de común acuerdo y según las siguientes condiciones.
CAPITULO I. CONDICIONES GENERALES.
ARTICULO PRIMERO: El esclavo, siendo consciente de sus actos, expresa formalmente el deseo de entregarse y ceder el control total a su Ama.
ARTICULO SEGUNDO: Durante la duración del contrato, el esclavo pierde su identidad y su voluntad, no teniendo otro afán que cumplir todas las instrucciones que se le ordenen, acatando y obedeciendo el deseo de su Ama.
El esclavo deberá velar por su comportamiento en público y en privado, por su vestimenta y por el cuidado físico e intelectual de sí mismo.
La única preocupación del esclavo será el confort, placer y bienestar de su Ama, tratando a su Ama en términos de máximo respeto, velando por su felicidad.
El esclavo informara de cualquier falta cometida que no hubiera sido percibida por su Ama.
ARTICULO TERCERO: Durante la duración del contrato, el esclavo podrá ser cedido, alquilado o vendido a otras Amas, sin contar con su voluntad, siendo el único requisito para tal evento, que la nueva Ama asuma las condiciones del actual contrato.
CAPITULO II. DEBERES DEL ESCLAVO.
Para que las condiciones generales queden plasmadas en situaciones reales de la vida diaria los deberes del esclavo se concretan en:
ARTICULO PRIMERO: DISPONIBILIDAD DEL ESCLAVO
La Disponibilidad del esclavo será completa a requerimiento de su Ama, pudiendo seguir manteniendo y sin descuidar su vida familiar y laboral anterior a la firma del contrato.
ARTICULO SEGUNDO: OBJETIVO DE LA ESCLAVITUD
El esclavo asume ceder su cuerpo totalmente con el único fin de procurar placer a su Ama, a la que pertenece en cuerpo y alma.
El esclavo no tendrá derecho a realizar ninguna petición ni súplica de ningún tipo a su Ama.
El esclavo no podrá tener placer sexual sin permiso, no podrá masturbarse, tocarse o provocarse ningún tipo de satisfacción sexual aunque no llegue al orgasmo, sin la autorización de su Ama.
El esclavo no mantendrá relaciones sexuales ni de sumisión sin el debido permiso y autorización de su Ama.
El esclavo realizará habitualmente labores domésticas y realizará funciones de criado habitualmente velando por el buen mantenimiento y buen estado del Estudio Wanda.
El esclavo también acepta soportar el trato vejatorio y cualquier tipo de humillación privada o pública que su Ama le imponga, incluso hasta llegar a la realización de actos degradantes, si a Ella le apeteciese como son:
1-Ser exhibido semidesnudo o vestido provocadoramente, en lugares públicos donde no pueda ser fácilmente reconocido.
2-Realizar sus necesidades delante de su Ama y terceras personas.
3-Ingerir alimentos tanto crudos como cocinados, pisoteados, o incluso ya masticados, directamente del suelo, o de los pies de su Ama.
4-Soportar la lluvia dorada y limpiar el ano o los genitales de su Ama cuantas veces Ella lo ordene.
Para conseguir tal grado de sumisión y degradación, evitando quejas innecesarias, el esclavo acepta admitir y resistir cualquier tipo de castigo, en el aprendizaje de sus deberes, bien para corregir errores o bien por el propio placer de la Ama.
Tomará el hábito y el deber de entrega a su Ama, con total abandono de sí mismo, sufriendo una progresiva despersonalización, no siendo más que un objeto o animal al servicio de su Ama.
ARTICULO TERCERO: PRESENTACION Y ACTITUD DEL ESCLAVO
La presentación del esclavo será la siguiente:
1- El esclavo saludará y se despedirá de su Ama besando, sin lamer, con devoción sus pies o zapatos, asumiendo que este privilegio no siempre le será permitido.
2- El esclavo no podrá tutear en ningún momento a la Ama.
3- Al dirigirse a su Ama deberá usar el término “mi Ama”.
4- Exhibirá una permanente expresión de disponibilidad, sin un mal gesto y siempre accesible.
5- Permanecerá siempre con Ano y pubis depilados.
6- Portará cinturón de castidad y dilatadores en el ano, a criterio de su Ama, tanto en público como en privado.
7- Cuando no permanezca personal ajeno al BDSM en el Estudio Wanda, en sesiones de exhibición y cuando asistan a algún evento BDSM, el esclavo deberá estar completamente desnudo con su collar de esclavo permanente, a cuatro patas o de rodillas erguido, siempre a los pies de su Ama.
CAPITULO III: DEBERES DE LA AMA.
La Ama se compromete a cuidar por la vida y salud de su esclavo igual que cuida por el mantenimiento de otros bienes que posee.
Acepta el compromiso en el adiestramiento del esclavo, castigando y usándolo cómo, cuándo y dónde estime oportuno y conveniente.
Así mismo se compromete a respetar y hacer respetar a su esclavo ante otras Amas.
La Ama no tiene ninguna obligación con el esclavo pudiendo usarlo o bien ignorarlo el tiempo que considere oportuno según su criterio. Nada, absolutamente, nada, estará prohibido para la Ama, que podrá escupir, orinar y defecar sobre el esclavo, gobernarlo a golpes y patadas e insultarlo y vejarlo privadamente sin limitación alguna, sometiéndolo a toda clase de humillaciones y castigos.
CAPITULO IV: LIMITES.
Los límites de la relación se pactarán de mutuo acuerdo entre las partes.
No se establece palabra de seguridad en la relación debido al conocimiento mutuo existente y al sentido común y conocimiento del esclavo que demuestra la Ama.
CAPITULO V: DE LA VENTA DEL ESCLAVO.
Tal y como ha sido especificado en el artículo tercero del capítulo primero, el esclavo podrá ser cedido, alquilado, vendido o compartido con cualquier persona. En este caso el siervo o esclavo deberá consentir que se le ceda, entregue o comparta con cualquier dama, sin distinción de raza o ideología, y recibir sus insultos, burlas, golpes, castigos y vejaciones con las mismas facultades y limitaciones que se reseñan en este documento.
En dicho caso, el esclavo únicamente podrá exigir a su Ama que se le ciña una máscara que cubra su fisonomía con el fin de ocultar su identidad, en caso de que la entrega supusiese un riesgo de ser reconocido, evitando de esta forma posibles indiscreciones.
CAPITULO VI. PROLONGACION DEL CONTRATO.
Transcurrido el periodo de validez del presente contrato, tres meses, si las partes desean prorrogar el presente contrato de sumisión y propiedad, se redactaría un nuevo documento, si se estima oportuno, pudiéndose variar sus condiciones, sin alterar los acuerdos fijados en el documento salvo decisión expresa de la Ama.
En caso de que se prorrogara este contrato, debe entenderse que el mismo pasa a un mayor estado de la situación de esclavitud, lo que conllevará las siguientes condiciones:
La Ama poseerá la facultad de vender los derechos sobre su siervo a cualquier persona, la cual se subrogará a los mismos, con total independencia de la voluntad del esclavo, quien deberá aceptar, ineludiblemente tal transmisión, entregándose con sumisión a su nueva propietaria, quien deberá aceptar todas las condiciones de este contrato respecto al trato al esclavo.
Finalmente y en este nivel de sumisión, el esclavo, aumentará su aportación y su disponibilidad a la Ama (a su criterio) para que esta pueda vivir según las condiciones que Ella merece y desea.
ANEXO I
Esclavo y Ama se comprometen mutuamente a guardar la máxima discreción sobre sus relaciones, a no inmiscuirse en sus respectivas vidas privadas y a respetar escrupulosamente los horarios convenidos.
En prueba de conformidad, Ama y esclavo firman y suscriben el presente documento, por medio del cual el esclavo reconoce que pertenece enteramente a su Ama y esta última le acepta como siervo y esclavo.
Firma de Mistress Natalie Firma del esclavo, mp de Natalie.
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